Durante una calurosa fiesta de verano, La Tita quiso crear algo muy especial para sorprender a sus invitados. Mezcló algo tradicional, algo moderno, una pizca de fruta y... ¡voilá! Inventó el primer Shandy de Sidra: ligero, muy refrescante y con solo 2º. “¿Por qué todos los Shandys tienen que ser de cerveza?”, dijo a sus amigos, que celebraron (y siguen celebrando) la genial idea.